Educación física en la Segunda Guerra Mundial.
La actividad física ha evolucionado desde un ritual de adoración al
cuerpo en la Antigua Grecia hasta convertirse en un espacio de
interacción social fundamental en los gimnasios de las sociedades
modernas desde la Segunda Guerra Mundial.
Aunque la práctica deportiva en espacios cerrados siempre estuvo
sustentada por la utilización de aparatos de ejercitación, el incremento
del público femenino y la adaptación a diferentes ámbitos han dado
origen a diversas prácticas aeróbicas, que han convertido el ejercicio
en una labor colectiva y lúdica de fácil inserción en la rutina de las
personas.
La
incursión de los Estados Unidos Continentales en esta actividad bélica
tuvo un impacto directo sobre la educación física y deportes. Para esta
época la población femenina toma interés en
la educación física y deportes. Una gran cantidad de personalidades
destacadas en la educación física concentran sus esfuerzos hacia el
acondicionamiento físico de los militares. Entre estos líderes
encontramos a Dudley Sargent, Luther Gulick, Thomas Storey y R. Tait
McKenzie. Como resultado, se creo un comisión dirigida hacia la
incorporación de ejercicios físicos efectivos para los campos de
entrenamiento militar. Para este propósito fue nombrado Raymond Fosdick.
Por el otro lado, Joseph E. Raycroft de la Universidad de Princeton fue
nombrado director para la división atlética del Ejercicio, mientras que
Walter Camp estuvo a cargo de la Marina. Durante este período de
conflicto bélico
se incorporaron mujeres educadores físicos en los programas de
acondicionamiento físico para las comunidades eindustrias . Los
resultados de las evaluaciones físicas revelaron un alarmante bajo nivel
de aptitud física, lo cual condujo a una legislación estatal para
mejorar los programas de educación física en las escuelas de la nación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario